Los americanos (I): Chrysler Stratus cabrio 1996-2000 2.0i
Este
coche es el único que he estado a punto de comprarme nuevo en mi vida, de lo
bonito y espectacular de su línea cuando apareció: ese morro afilado, esas
líneas en forma de vector... Y su precio por aquí era incluso inferior al
Peugeot 306 Cabriolet que probamos en este blog, que lo estuve mirando en su
momento como alternativa. Nada que ver: de nuevo, (y usado) este Stratus respira
calidad y terminación por todas partes, es un coche de lujo, frente al 306 que
era un utilitario barato sin techo, y por tener el techo cortado pedían más
dinero.
Y, pasado el tiempo, como vemos en el artículo del 306 y en éste, esa deficiencia de calidad se paga: los 306 Cabriolet se ven viejos y bastante chatarras montado en él mientras los Stratus siguen respirando lujo y buenos acabados.
Vamos a un detalle: si te das
un golpe frontal, la “jaula” de los pasajeros en el Chrysler sube mientras que
el motor pasa descendiendo hacia abajo de esta jaula. Es un sistema caro de
construir, pero ninguna “bolsita” va a salvarte las piernas si el bloque de
acero de motor entra en el habitáculo en cualquier otro coche. Calidad y
seguridad de verdad, no chips y memeces que te protejen sólo a 60 km/h y en
condiciones controladas.
Por h o por b, no pudo ser en su momento esta compra (¡y qué bien, porque esa política de no comprar nuevo es financieramente muy acertada!, me gasto el dinero en motos principalmente) pero en el año 2004 se me ofreció el coche del que hablo en estas líneas, en perfecto estado.
El coche es largo y grande: detrás hay habilitado espacio para 3 pasajeros que van como en una limusina, con más espacio que en muchas berlinas normales. Curiosamente hasta hay más espacio que en la versión sedán normal. Delante, el asiento de conductor y copiloto son cómodos y grandes, multirregulables y con sitio para los más altos. Y el maletero es gigante y no interfiere llevar capota o no en su capacidad.
Abres la puerta y ésta es pesada y sólida, como corresponde a un coche de lujo, y el cuadro es claro y con todo a mano. Sin pantallitas, claro, es del año que es, pero ¿se echa de menos?. No. El equipo de sonido (con radiocassette y CD, jajaj, sí) es fastuoso, con amplificador bajo el asiento y altavoces Bosse de primerísima línea y con un sonido espectacular. El coche respira calidad, el tacto de los mandos, los asientos, ….incluso la pintura es profunda y resiste bastante las rozaduras y golpes de aparcamiento del día a día.
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que el neumático de repuesto lleva una llanta como las originales y con su
medida. ¡Y no quita sitio al gigantesco maletero!. Un 10. De hecho, en la
versión Sedán le instalan aquí el depósito de GLP, que la gasolina en la es un
atraco.
Hay 2 tipos de motores en Europa: el V6 automático y éste 2.0i manual. En América hay un 2.4i, pero es básicamente el motor 2.0. La ventaja del V6 es que la distribución es por cadena eterna e inmortal, aunque la bomba del agua va por polea y sí hay que cambiar ésta y su correa cada 100.000 km. Y es automático, claro, como corresponde a un coche para dar paseos con toda comodidad, y que me habría encantado si se hubiera puesto a tiro, porque la comodidad del coche automático es suprema en el día a día, en el aparcamiento, en los atascos, en los viajes... sí, no soy un Fernando Alonso patriotero de los que necesitan no sé para qué un cambio manual en su petardo de 4 ruedas para meterse en el tráfico diario y llevar los niños al cole.
¿Que gasta un poco más?...¡es
un descapotable!. Por definición, un artículo de lujo. Nunca he entendido a los
que se gastan una burrada de dinero en una berlina … ¡diésel! “`para ahorrar”.
¿?.
Pero mi motor no era el V6, era el 4 cilindros en línea 2.000 cc. Manual. 5 marchas bien escalonadas, aunque sigo diciendo que mejor un cambio automático para lo que es este coche. Eso sí, las 5 marchas te permiten exprimir el motor, que aunque no es deportivo, sí es un buen motor que acelera muy bien para el peso del coche, anda mucho (más de 200 con toda tranquilidad) con consumos aceptables para una conducción nada económica, porque me da igual para lo que lo uso (alrededor de 9 litros marca siempre en su ordenador de a bordo el Sebring posterior con el mismo motor, y sí, era lo que gastaba éste).
Y es que lo uso poco: llevar los nenes al cole, a actividades, hacer alguna compra y alguna excursión por la isla. Normalmente a diario voy en moto. Me podría valer cualquier trasto, pero el placer de quitar la capota 333 días al año (jejejej) donde vivo, aunque sea para ir al Mercadona, y no estar encerrado en una lata, no tiene precio.
Si quitas la capota y subes la ventanilla puedes ir perfectamente escuchando la música y sin viento en los asientos delanteros hasta 140 km/h. Cosa que en un Seat León 1.9 TDI normal y corriente es imposible por el ruido, por cierto. Así que muy cómodo y silencioso y bien estudiado en el túnel del viento.
Es tan bonito que me han dejado pasar un montón de veces en varias intersecciones sin tener la preferencia sólo por ver el coche, que me lo trasmitían por gestos, y en otras tantas ocasiones me ofrecieron comprármelo, hasta que al final un británico me hizo una oferta que no pude rechazar.

Fiabilidad y problemas
La amortiguación de estos coches es “americana”: cómoda y flan. Nada más comprarlo le puse unos amortiguadores mejores con los que el coche iba genial y preciso. Se acabó el flotar y va mejor en curvas, que aquí hay muchas. Eso sí, no es tan cómodo en baches.
El cubrecapota es un plástico de adorno que nunca jamás puse excepto para hacer alguna foto, y es grande y un incordio de llevar en el (enorme) maletero, además de que hay que bajarse del coche para ponerlo al quitar la capota, y bajarse otra vez y quitarlo si quieres ponerla de nuevo. Así que si buscáis uno de segunda mano, da igual que lo tenga o no. Acaba siendo un cachivache almacenado en el trastero y se pasó la vida allí.
Casi 200.000 km. en 15 años y exclusivamente cambios de aceite y filtro, 10-40w corriente y moliente, bujías, líquidos y demás, hechos por mi mismo, hablan de su fiabilidad. Un filtro de aire KN da buena respiración al motor y un extra de potencia y dura siglos, lo lavas, lo aceitas y listo. Como en mis motos, imprescindible.
Por supuesto, 2 cambios de correas y bomba de agua, uno cuando tocaba y otro antes de venderlo para que el nuevo dueño lo disfrutara muchos kilómetros. Y limpiezas de refrigerante y radiador cada 50.000 km por si acaso. Y nada más.
Los Chrysler malos y con
roturas gordas son las Voyager diesel que llevan motores de Mercedes y Fiat, que
son malísimos (¡qué raro!, jajajaja), y todos los Sebring más modernos con estas
mecánicas europeas. Los motores de gasolina son “American Iron made” e
irrompibles.
El verdadero problema de este coche es la iluminación frontal: en Europa ese diseño afilado lleva 2 ópticas H4 que no alumbran ni torta. Instalé un doble casquillo para poner los faros americanos, con una bombilla especial de descarga, que llevaba siempre puestos menos el único día al año, el de la ITV que le reponía las dos candelas a aceite de ballena de serie, y sin alumbrar un pijo, como está grabado un numerito gilipollas, pues no hay problemas en la inspección. Velan por nuestra seguridad, claro...
Una vez me llevé puestos los americanos y los otros en el maletero. Eran 2 tornillos el cambio. Cuando vieron que no tenía la E pues les saltaron las alarmas. Cordialmente les razoné, y particularmente estaban de acuerdo, que los faros de serie eran una basura y que los americanos eran mejores... pero Ley obliga: así no me podían pasar la ITV.
Monté en el parking de la ITV los originales en 5 minutos, pasé por la línea otra vez, paré en el parking fuera de nuevo, me dieron el sellito, y volví a poner los faros americanos. Me había llevado hasta la llave para cambiarlos, así que ¡solucionado!.
Repuestos
Merece un apartado especial, porque en Chrysler España viven en otro planeta: a ver, señores: este coche lo tenían de alquiler para turismo en Miami y California, y era el modelo barato. Como el Fiat Panda con estera en el techo, calidad europea de por aquí, pero en calidad americana, que se exige bastante más. No es un coche de lujo en USA. Y su motor, utilizado en Dodge, otros Chrysler y Jeep, con muchos componentes comunes entre ellas, no es un V8. Así que las piezas son MUY BARATAS en USA.
Encima es inútil ir a Chrysler porque no tienen de nada. Desde que lo cogió Mercedes es una basura, como todo lo que tocan en la actualidad las marcas alemanas.
He
de recomendar
www.rockauto.com
Tienen de todo, el porte es barato, además buscas la manera de combinarlo con su
amplia oferta de recambios, servicio perfecto y excelentes profesionales. Hablan
español, si quieres.
Los precios hablan: un amortiguador de maletero 150 € en Chrysler, y había que pedirlo. 50 € los 2 en casa en 15 días. Y sólo es un ejemplo. Por supuesto, todo lo traigo de allí.
Excelente coche para comprar de segunda mano, tirado de precio, robusto, barato de mantener, y si te gusta un descapotable bonito, pero además necesitas que sea “habitable”, que te quepan las cosas, la familia y hagas el día a día, este sería tu coche...
Si no existiera el siguiente modelo del que hablaremos en el siguiente capítulo.
Además, es un futuro clásico. ¿Pero de verdad a alguien le gusta ir en un R7 o en un R10 o en un Ritmo?. Lo siento, pero para mi, son coches viejos, no clásicos. Clásico es un descapotable americano que sus puertas pesan, que sus acabados se ven como el primer día y que anda bien y le funciona el aire acondicionado.