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MANTENIMIENTO DE UNA JAPO. Reflexiones

Mantener una moto es hacer las operaciones que dictamina el fabricante en los kilómetros o en los intervalos de tiempo sugeridos en sus tablas de mantenimiento, presentes en todos los manuales de usuario. Parece algo obvio.

Nadie lo hace (o casi nadie). Y de esto la culpa la tienen los japos. En las 2 fotos que siguen se resume todo: de la fábrica de maquinaria agrícola que le pone 2 ruedas a su superventas bomba de pozo negro y en la que hay que vestir de color betún porque no puede contener el aceite dentro, al mono de cuero de colores y la moto como una nave espacial. 4 años separan los 2 modelos. Paremos aquí un momento: ¡4 años, no 80 o 90 como parece!.

A principios de los 80 los motoristas eran una raza escasa y entendida: realmente saber de mecánica era la única manera de mantener los trastos americanos/europeos en funcionamiento (los británicos ya estaban defuncionados cuando nací). Unos iniciados de una especie de secta, caracterizados por sus vestimentas negras que disimulaban los manchones de las fugas de aceite de sus motos y por la enorme cantidad de herramientas y repuestos que llevaban encima hasta para ir a la esquina. Y a pesar de ello no siempre conseguían el objetivo de que sus trastos rodasen. Más bien, pocas veces.

¡Si hasta las BMW tenían fama de fiables! JAJAJAJAJ

Hacía falta emular a Tarzán cazando un rinoceronte cuando empujabas a un monstruo de 300 kgs. que no arrancaba por las mañanas y debías subirte de un salto para que te llevase al trabajo. O ponerte a realizar maniobras raras de cebar carburadores, purgarlos, dar aire, patadas sin fin con riesgo de romperte una rodilla... Yo iba en Metro a la Universidad cuando no arrancaba mi Laverda Jota, y al final, casi siempre en Metro por si no arrancaba ese día y llegaba tarde, con su minibatería de MotoFeber y su motor de arranque de tractor que movía un motor de tanque …

...y llegaron los japos.

Y de repente la moto no sólo te llevaba a cualquier sitio, sino que además ¡hasta arrancaba a la mañana siguiente! Y las BMW empezaron a llegar a los talleres con feas roturas de cigüeñal por intentar seguir a cualquier “china” de sólo 350 cc. Que arrancaba tan bien a pata que jamás añorabas un arranque.

Y los que no sabían/querían mover una tuerca, llegaban antes a todas partes que el “experto” del bote italiano/alemán/o americano simplemente porque ¡funcionaba siempre! ¡Y limpitos!, sin manchas de aceite o apestando a gasolina. Así que ya se podía poner uno de colorinches para salir en moto, como los héroes de GP.

Yo viví esa trasformación: una chica empezó a salir en moto con nosotros, todos de negro, con monos negros, guantes, cascos, barbours a los que se les ponía grasa de caballos muertos… y ella apareció un día con un mono como el de Kevin Schwantz. ¡A los dos meses parecíamos el Circo Price cuando nos poníamos todos juntitos!

Y la moto se popularizó y el Nuevo Dogma fue “las motos japos no se rompen”. Así que se pasó de un extremo al otro: si antes hacer 100 kms. seguidos era una complicación mecánica, ahora podías no hacerle nada a la moto durante miles de kms., ni leerte siquiera el manual de propietario, que aparentemente no pasa nada.

Aparentemente.

La verdad es que la ingeniería japonesa, y más de aquellos años 80-90 donde alcanzó su pico de calidad y se desconocía el término “obsolescencia programada”, es fabulosa: he visto motos a las que no les han hecho nada, pero nada de nada, durante muchos años, y ahí siguen andando. Incluída una Kawasaki GPZ 550 a la que no le cambiaban el aceite desde hacía 50.000 km. y ahí seguía, arrancando a la primera por la mañana.

Pero éso, aparte de que la suspensión y los frenos deben estar más que vencidos, podemos tener un accidente gordo rompiendo una cadena, un latigullo de freno original que revienta al frenar (los he visto) o, simplemente, que la moto en un apuro sea inconducible.

Vamos a poner un ejemplo ilustrativo del mantenimiento de una moto y su coste, que además va a reforzar una idea que quiero trasmitir: una moto no es un coche y tenemos que aprender mecánica básica.

Imaginemos una moto en su revisión de 12.000 kms. y tal como estipula su manual de mantenimiento:

Así que el taller debe presentar al propietario una factura de 480 € de materiales más 6 h. de mano de obra, que a p.ej. 50 € son 300 €

TOTAL 780 €

Ahora toca la de los 24.000 kms. y tal como estipula su mantenimiento, es todo lo anterior (780 €) más:

Así que el taller debe presentar al propietario una factura de 280 € de materiales adicionales más 13 h. de mano de obra, que, en nuestro supuesto a 50 € son 650 €

TOTAL 780+280+650 = 1.710 €

Visto lo anterior pasan dos cosas: el usuario no quiere pagar eso y el taller, en consecuencia, ni se lo propone. Y como consecuencia de ello es que los talleres dicen que han hecho cosas que realmente no han hecho (los desalmados) y cobran 600 por todo y listo. O, los honrados, directamente ni se lo dicen al propietario que debe hacerse ese mantenimiento porque saben que no lo va a hacer.

Y no hemos incluido otros asuntos, como que los latiguillos de freno originales deben cambiarse a los 2 años, ni hemos hablado de suspensiones vencidas, bastante caras de reponer, ni de trasmisiones que hay que cambiar...

Así que nuestra supermoto es un petardo con ruedas en 4-5 años… que es cuando se venden la mayoría, por cierto.

Hace poco hice una puesta a punto con un vecino a una Kawasaki Versys. La coges y la conclusión es que con éso te matas y que es una mierda con ruedas.

Aceite de horquilla, engrase y ajuste de dirección y basculante y bieletas, equilibrado a mano casero de neumáticos, reglaje de válvulas, limpieza de sistema de frenado, rueda nueva, reglaje de suspensiones para el peso del dueño: ¡el hombre alucinó!. ¡Tenía otra moto!.

Cuento la historia por no hablar de FJs, que tengo unas cuantas historietas parecidas.

Nuestras motos andan como aviones, y el mantenimiento es el de un avión, ni más ni menos. O no podrás usar ni el 20% de lo que la moto tiene que ofrecer. O peor, vete encargando tu nombre grabado en una losa de mármol.

¿Pretendes que un Ferrari gaste como una bicicleta? Pues andará como una, pero peor. O ni eso, porque no lleva pedales. Pues sí, hay que gastarse dinero en cosas útiles. Eso no significa comprar un amortiguador hiper-carísimo porque con su precio paga su publicidad en las carreras. Significa mantener bien los elementos de serie, suficientemente buenos para el 90% de los motoristas.

Chicos, si no queremos arruinarnos: ¡a aprender algo de mecánica! Esto no significa que hagamos un curso completo, ni además tiene que gustarnos, pero sí que sepamos lo suficiente para al menos saber distinguir qué nos han hecho en nuestra moto realmente en el taller, y reclamar en consecuencia.

Y a la larga, sale tremendamente barato y la moto va como debe ir. Y si tienes una moto refrigerada por aire, con válvulas accesibles sin desmontar árboles de levas y carburadores, estás de enhorabuena, porque nunca te dejará tirada una bomba de agua o una junta de culata.

Con un vacuómetro bueno tienes carburada la moto para toda la vida (el mío lo compré en 1.986, Morgan, y es fabuloso) y todo, bien o mal, te lo puedes ir haciendo tú y tener una moto que asombrará por sus cualidades dinámicas y mecánicas.

¿O es que alguien piensa que una R1 de cuatro años, con los líquidos originales de suspensión y frenos, pastillas baratas y trasmisión medio mal va mejor en curvas que una humilde Fazer 600 de 1998 con todo perfecto?

Además, gracias a la República Popular China y a su maravillosa base industrial de máquina-herramienta, las herramientas decentes no valen un ojo de la cara como cuando yo era joven. Hay de todo para todos los bolsillos, aunque aconsejo desde aquí siempre una buena herramienta como principio de un buen trabajo. Pero es que hoy en día una herramienta de nivel medio alto ya no es cara.

Alguno pensará que es mejor entonces comprarse una moto con 5 años que con 15, que es más económico ponerla al día. Pues no. Reglajes de válvulas, latiguillos, líquidos, frenos, suspensiones... se debe hacer exactamente igual su revisión y puesta a punto en ambas, tengan 4 años y 20.000 kms. o 15 años y 100.000. Que la factura sea mayor o menor dependerá del trato que haya tenido cada moto y de las revisiones más o menos cuidadosas de cada propietario.

¡Que son 2 ruedas, chicos, y es nuestra seguridad!