Hay
muchas motos fantásticas. Muchas veces el que una sea mejor que otra es
sólo cuestión de ambiente u oportunidad. En casa de mis padres en Madrid
una temporada teníamos la FJ 1100, una RD 350, una CBR 600 F, más tarde
una FZR 600, una GS 500 mi hermano y mi
hermana una
Yamaha Jog 70. Y para ir por
Madrid, todos nos pegábamos por las llaves de la Jog, que llamábamos la
"moto-caca" cariñosamente. Así que podemos concluir que,
bajo ciertas circustancias y ambientes hasta una Yamaha Jog 50 es la
mejor entre muchas.
Quiero resaltar con esto la dificultad de establecer un ranking de las mejores. Motos japonesas fabulosas hay montones. Incluso las que juzgamos como mediocres están a años luz de las MueBleuWes y las averías de las italianas.
Otra cosa: este es un blog de clásicas, de motos anteriores a, digamos, el 2.000. Que metamos la Kawasaki Z1100 SX probada en estas páginas no tiene ningún sentido, o una Yamaha FZ1 2.008, que para mi tipo de conducción y ergonomía es mi moto perfecta. Lo importante es que pasando de esta Kawasaki moderna o en una FJR 1300, vuelvo a mi Yamaha FJ1200, o cojo una VFR 1994, y no me siento como en un bote prehistórico inconducible, si no en algo con tacto incluso moderno y capaz de sacarnos la sonrisa y no hacernos desear esas motos modernas.
Con esta perspectiva en mente en primer lugar, a algunos les asombrará el orden establecido en este apartado y seguramente opinarán que la Suzuki GSXR 750 debería estar la primera. Correcto si las comparamos entre sí, y desde un aspecto puramente deportivo como conjunto de chasis/motor/frenos/ergonomía, pero en esta clasificación intento recoger el impacto que me causó en la fecha probada.
Una GSXR 750 del 2.005 es increíble y quizá la mejor de la saga
hasta la fecha, pero en su momento las R1, CBR 1000 etc. contra las que
competía, también iban muy bien, e incluso la distinción con su hermana,
la GSXR 1.000, considerada la mejor de las Suzuki 1000 de la historia
por muchos, puede ser algo personal. Para mí la 1000 no tiene tan
perfecto equilibrio por su motor, más bruto.
Por carreteras lentas y estrechas es absolutamente automático, y
algo más pesada que la 750.
Sí, vale, nos salimos de nuestra marca de fechas. Pero alguien buscando una GSXR 750 no va a buscar una SRAD porque duró muy poco en el mercado por algo.
El que en su día fuera un "shock" cogerlas comparadas con la competencia y que hoy día se muestren competentes en carretera abierta forma un factor clave en esta valoración.
Me ha costado mucho ordenarlas. Que estén en un puesto inferior/superior no es muy significativo.
La gran ausente es la Yamaha R1 de 1.998, que entra dentro de nuestra época. Pero cogerla no supone ese "shock" del que estamos hablando, ni en la época tampoco: había tremendas motos muy competentes. Una Suzuki SRAD te da más shock por su postura, compacidad, motor de molinillo todo arriba y demás. La ligereza, motor y silueta de la R! impresionan incluso hoy en día, pero habiendo viajado con un compañero con una, la postura es agotadora y vas parando cada 150 km. para echar gasolina como si fueses en Harley... es una excelente moto, pero no es de las mejores evaluada en su conjunto.
Y, por ejemplo, para mi una Yamaha YZF 750 es mejor moto que una R1, que me la he dejado en el tintero, y la llevo mejor hasta en conducción deportiva por lo fácil y natural que es todo al llevarla y sus menos exigentes geometrías y motor.
Empecemos:
1º- Yamaha FJ 1.100 1.985
¿Qué
voy a decir de una FJ que no haya escrito ya en mi web?. Como no podía
ser menos, tengo 3 y el clima de donde vivo me permite usarlas 7/24/365
días.
En su día era la R1 del momento. Pero además de ser la mejor moto deportiva (hundiendo económicamente a preparadores europeos que fabricaban buenos chasis para alojar los excelentes motores japoneses) es que era cómoda, apta para el uso diario, podías cargar pasajero y montar maletas y viajar cómodamente todo el día a 200 km/h sin esfuerzo mecánico aparente (ronroneando el motor a unas 7.000 rpm. en un motor que da la potencia máxima a 10.000 rpm.). De hecho, así sigo hoy en día con mis FJs.
Todas esas cosas no lo hace una RR de hoy día. Son fabulosas para entrar en circuito, pero inútiles para llevar pasajero, incómodas para el día a día… ¡y no digamos montar maletas! La especialización tiene sus problemas, y muchos.
Y una sport turismo moderna?...pues enormes y súper pesadas nunca tendrán la ligereza en curvas cerradas ni la facilidad de mantenimiento de una FJ.
Quien haya cogido sus rivales de la época, la GPZ 900 y la VF
1000 R, lado a lado, se habrán dado cuenta que la FJ es inmensamente
superior en todo, fruto de un chasis que coloca el peso bajito, hace a
la moto imposiblemente ágil para su peso y volumen, y un super-motor que
se ha fabricado hasta 2.016 (¡32 añazos!), con bajos profundos que hacen
superfluo el cambio de marchas y una estirada brillante hasta al lado de
motos modernas.
Ambas, la Kawasaki y la Honda, hoy día se notan motos antiguas con graves carencias, sobre todo en chasis y peso.
Que desde 2.017 no se fabrique este maravilloso, sencillo, potente e irrompible motor se lo debemos a las normas anti-polución de la UE que nos cuentan que una tanqueta MueBleuWe X5 contamina menos que una moto 600 deportiva, porque las emisiones se ponderan respecto al peso, no por su cantidad total, favoreciendo a los fabricantes de coches grandes, pesados y de lujo del IV Reich alemán..
Con un poco de suerte la normativa Euro no-se-cual del 2.030 ya no se aplicará por la desaparición del Estado Burocrático europeo al que nadie elige pero gobierna nuestras vidas.
Sigamos que me pierdo…
Antes de la FJ las motos deportivas, para quien quería un buen chasis, eran incómodas italianas para comedores de carne cruda que tuvieran descuento en talleres y grúas, pero que se sujetaban, no como las más potentes y fiables japonesas que eran un peligro. Y salió la FJ.
La primera vez que cogí una no me impresionó su motor ya que venía de la Katana 1100, y el motoraco de la Suzuki en su chasis de alambre, ruedecitas de bici y frenos testimoniales sí que impresiona. Lo que me impactó de la FJ es coger una curva rápida a 200 y pico tranquilamente, sin esfuerzo, sentado en un sofá y sin movimientos peligrosos, con toda facilidad y sencillez. ¡Un shock!.
Inmediatamente
me la compré. Y fueron pasando años y kms. en ella. Y probando otras
motos. En carretera abierta directamente había (y hay) un mundo entre la
FJ y las VF 750/1000, GPZ 900, CBX 750… luego aparecieron las GSXR 750,
pero les faltaba potencia, y las primeras VFR 750, pero que se quedaron
sin potencia en 1990. Las primeras GSXR 1100 eran mejores deportivas,
puestas a punto si podías,
pero en el cómputo global ganaba mi FJ.
Las FZ eran mejores en circuito pero sólo ahí. Sólo la CBR 600 era superior a la FJ en carretera de curvas (y a todas las que menciono). Una Exup podía ser más rápida en recta y preparada para circuito que una FJ, pero poco más. Las CBR 1000 definitivamente no son tan ágiles y fáciles y las GSXR 1100 desde las primeras hay que echarlas de comer aparte… y había Kawas muy potentes, pero poco más porque en curvas seguían siendo bastante torpes, y hasta una Thunderace es una vaca preñada en curvas comparada con una FJ.
Así que aunque la vendí en 1993 pensando en comprarme algo más rácing y teniendo después muchas motos, siempre echaba a mi 1100 de menos. Su sucesora que compré esperando que fuera mejor, la FJ1200, no andaba tanto, no era tan deportiva ni tan ágil con la rueda de 17 y sus frenos y suspensión delantera eran patéticos de serie. Así que continué mi vida motera dejando de lado las FJs.
Hasta que el mundo cambió, me hice mayor, me pegué un leñazo
gordo, las carreteras se atestaron de rádares, enlatados y simios
en
bicicletas y ya una RR
no tiene demasiado sentido. Y volví a las FJ. No encontré una 1100 en
condiciones, y para todo uso, no sólo eminentemente deportivo, la 1200
es un poco
mejor con un par de detalles,
y con varias mejoras en cambio y carenado sobre la 1100.
Conducir una FJ 1100 es muy similar a llevar un mega-scooter en postura y comodidad. Con esteroides, claro. Y si hay gente que en ciertas condiciones en carretera se merienda deportivas con su Tmax se podrá entender enseguida que la FJ sigue siendo una moto muy efectiva.
Hoy día una FJ ya no es la mejor en nada. Otras andan más, son más ligeras, potentes, rápidas, suaves, cómodas, vibran menos… pero sigue dando de todo un poco y hace de todo competentemente bien. Sí, incluso en circuito. Las que arrasan en Europa en carreras de clásicas no son las FZ, Exup, CBR o las GSXR, sino las FJs.
A diferencia de sus rivales de la época aún hay muchas circulando y en venta, a precios muy asequibles, con lo que tienes presupuesto para mejorarla y ser propietario de una gran moto.
Lo que da fe de su durabilidad y lo estupendo de su diseño original. La mala noticia es que los propietarios no ven revalorizada su moto. Pero para invertir ya están los bonos. Siendo propietario de 3 FJs 1200, invierto en calidad de vida cada vez que me subo a ellas. Tengo una que con más de 360.000 km. a cuestas sigue funcionando como el primer día. Mejor, porque el motor está más suelto. Las FJs están de rodaje hasta los 50.000 km. más o menos. Y hay que estirarlas bien cuando ruedas con ellas, que si no se pisan las válvulas.
2º- Honda CBR 600 F 1.990
Poco se puede decir que no hayamos escrito en su prueba a fondo en estas mismas páginas. En su día fue la revolución y una verdadera mata-gigantes que además hacía de todo y nada mal.
Sigue siendo una moto para todo que va perfecta, arranca al primer toque de botón, el motor se siente moderno, frena bien y que se sujeta y permite jugar a correr, además de llevarte al trabajo todos los días.
Su estética si es verdad que ya resulta feúca, todo tan redondito. Pero a cambio está baratísima porque hay montones funcionando. (Y porque es fea)
Muy superior en carretera a las 750 de su época, excepto con respecto a la FZ, y sólo por el maravilloso motor Génesis, que no por su perfecto equilibrio, sigue siendo un balance excelente entre motor/chasis/frenos/ergonomía y una fiabilidad y calidad de fabricación a toda prueba, de la que dan testimonio la gran cantidad que siguen rodando.
3º- Suzuki GSXR 750 2.005
Estamos haciendo listas, porque realmente esta moto no es de estas páginas ya que no es de la era que nos gusta. Pero sería injusto no mencionar un modelo que 12 años después se sigue considerando la más efectiva y la mejor de toda la saga.
Su postura es más relajada que en una CBR 959 o en una R1, por ejemplo, el motor es todo suavidad y empuje, el cambio es perfecto y silencioso, los frenos mágicos y es más efectiva en toda circunstancia que su hermana de 1.000, incluso en circuito y con pilotos profesionales a los mandos. Y su motor es una verdadera bomba arriba, sin final, chilla con una subida de vueltas absolutamente maravillosa y un cambio perfecto que acompaña en todo momento.
Los frenos, su bomba, son un poco mediocres (dentro de la excelencia, a ver si nos entendemos). Un cambio a una radial y son increíbles.
Globalmente es una de las mejores motos de la historia. Es muy difícil encontrar defectos. Hombre, práctica no es y no le vas a montar maletas… por eso no está la primera.
4º- Honda CBR 900 1.992
Su
impacto fue como el que causó la Suzuki GSXR 750 R en 1.985. Peso pluma,
compacta, ágil… pero a mi juicio mucho más justificado. Una GSXR 750 F
no es mucho mejor moto lado a lado en carretera que una simple Honda CBX
750 F. Más bien, ésta es superior porque los carburadores de compuerta
plana de la Suzuki la hacen bastante inconducible. Además su potencia
real no era mucha.
Me atrevo a decir que una GSX 750 F es mucha mejor moto en carretera que su hermana R.
Pero en el caso de la Honda todo es diferente: peso pluma de verdad frente a armatostes como las FZR 1000 de Yamaha o las inconducibles Suzuki GSXR 1100, su pequeño tamaño, potencia, suspensiones, frenos… sí marcaban la diferencia definitiva con todo lo demás que había por la carretera y lo enviaba al baúl de los trastos en conducción deportiva.
Su aceleración era instantánea, eléctrica.
La única pega es la postura, pero las de las Exups y GSXR es aún peor,
ésta última por los reposapiés a la altura de las caderas.
No había excusas: era lo mejor y sin rival. Además estaba construída con la carretera en mente, no el circuito. Curiosamente, la única que podía plantarle cara era su hermana de 600, barata, sencilla y terriblemente eficaz.
Soy un gran fan de las ruedas de 16". Claro, son menos tolerantes con propietarios que no llevan las suspensiones reguladas y mantenidas correctamente, y como Two Brothers Racing demostraron en USA, a esta moto había que hacerle un cambio de aceite de horquilla después de los primeros 1.000 kms. porque si no luego ya no iban nunca igual porque desprendía microscópicas virutas que contaminaban los pasos de los cartuchos. Y en una moto ligerísima y muy potente, con geometrías muy estudiadas y pequeña de tamaño, cualquier modificación a mal se nota muchísimo.
Empiezan a estar muy valoradas y con razón: continúa siendo una gran moto. Y la versión atigrada es de los más bonito jamás visto.
5º- Suzuki Hayabusa GSX 1300 1.999
Sigue
a la venta con pocas modificaciones, básicamente electrónica.
Sales tranquilito a la autovía con el motor ronroneando a 3.000 rpm,
aceleras despacito, 4ª, 5ª, 6ª… despacito… ¡¡¡¡¡240!!! ¡¡¡GUAU!!!,
¡¡¡¡LA LECHE!!!!... si tuviera alas ya habríamos despegado pues es la
velocidad terminal de un Boeing 747 antes de despegar, esa velocidad en
la que la única salida es el aire porque ya no habría pista para frenar.
Pero todo es más suave y más sencillo que en un 747. Y los frenos son fenomenales, jeje.
El flujo de aire es perfecto aunque la cúpula es un poco bajita. Es cómoda para el piloto, suaaaaaave, inmensamente potente sin pasarla de 6.000 rpms… pero no es sólo una caza-records, a diferencia de la Honda CBR 1100 XX, o de la Kawasaki ZZR 1100, que luego en curvas van fatal, peor la Kawasaki.
Dicen que en Suzuki le pusieron Hayabusa
porque es halcón en japonés y caza cuervos para merendar (Blackbirds o
pájaros negros) Ya quisiera la Honda moverse comparativamente en
relación a un halcón como un cuervo. Más bien es un BlackChicken. El
gallo Claudio contra el Correcaminos al lado de la Hayabusa.
La Kawasaki es como un ladrillo con ruedas al lado de las anteriores. Tosca, con malas suspensiones, pesada…
La Suzuki se maneja como una 600 un poco gordita en curvas, pero con cambio automático. Su volumen desaparece (es más una sensación estética al ser tan redondita, porque la moto es bajita) y se mueve lado a lado con una facilidad, un aplomo, una ligereza y una estabilidad que le dan una seguridad de conducción increible, ayudada por unas magníficas suspensiones de gran calidad que lo absorben todo y sujetan a la bestia y una trasmisión y un cambio perfectos.
¿Por qué la de este año? Pues porque pasa de 300 km/h. Sí, es académico, pero ya que tienes una, que sea la que más anda aunque no lo uses, ¿no?. Y esos colores, ¡qué bonita!. Para mí, niguna versión es tan espectacular como la primera.
Por cierto, creo que montando un árbol de levas de escape lugar del de la admisión anda más aún. Para los chiflados que montan turbos en este bestial e irrompible motor es una modificación barata y muy efectiva.
Una magnífica y fantástica moto. Y una futura clásica, no tengo dudas
6º- Honda CBR 600 F4 2.000
La
CBR repite en esta clasificación con otro modelo. Si la de 1990 es una
moto para todo a nivel de las económicas de media cilindrada de hoy día,
e incluso mejor en prestaciones, chasis o suspensiones, ésta es la
perfección del concepto.
Suone el fin de una época en las CBR, porque es la última de carburación, pero es la culminación del concepto CBR: rápida, cómoda, ágil, deportiva, potente, apta para viajar o para meterse en circuito y humillar a motos más caras y pretendidamente más deportivas. Y las mejores suspensiones y frenos de la serie.
Postura perfecta, sólo la cúpula algo
baja, excelente motor, buenos frenos y fabulosas suspensiones para ir de
paseo o deprisa, todo ello con una muy buena calidad de fabricación.
Su sucesora, la CBR RR, era menos apta para carretera, más incómoda y más lenta en el mundo real de la carretera, con baches, coches, curvas mal peraltadas… y encima la carburación de esta F es perfecta, pudiendo circular a puntita de gas sin problemas, cosa que aún en 2.017 es una asignatura pendiente por resolver en muchas motos de inyección.
Se dice de las Honda que todo lo hacen fácil y sacan buenos pilotos de donde no los hay. Esto es debido a su extrema facilidad de conducción, pero en varias Honda si el piloto es experimentado y empieza a exigir a la moto empiezan a surgir carencias en suspensiones y chasis. No es el caso. Novatos, medios y expertos encontrarán la moto casi perfecta para todo.
7º- Suzuki RF 900 1994-1999
Espantosa.
Sólo a algún loco por el sushi como los japos se le puede ocurrir
diseñar una moto inspìrada en un pescado. Y ese colín tipo Star Trek
estaría bien si no estuviese montado en una moto con pinta de trucha.
Y encima había cada decoración psicodélica...
Pero cuando vas montado en ella, con buena ergonomía, relojes de clara y fácil lectura, aunque con números pequeños, protegido por la cúpula y decides girar el puño tipo "warp speed Mr. Zulu"… ¡GUAU!, ¡QUÉ MOTORACO!. Suave y conducible abajo, con excelente pegada en medios y bajos y explosivo y potente arriba.
Y a diferencia de su contemporánea la GSXR 1100 W,
con un rígido chasis doble viga perfecto que la hacen más efectiva en
conducción deportiva que su hermana mayor, sin tantos problemas de
puesta a punto para que vaya bien (aunque la GSXR de agua ya va a años
luz de las SACS en estabilidad). Suspensiones un poco duras de
hidráulico, eso sí, pero es que para sujetar al motoraco algo más
blandito la hubiera hecho flanear. Prefiero ir más durillo.
¿Es fea?. Montado encima no se ve así, y va tan bien que luego a lo mejor paras, la miras y la ves menos horrible de lo bien que vas encima. Y te acaba enamorando. Para mi el problema de una moto estéticamente es cuando montas en ella y la ves fea. Una FZ1 o una Fazer 1000, p.ej. Ese manillar de terminación baratucha en esas feas torretas, esos laterales del carenado que se ven sentado en ella que parece que les falta un trozo…. En cambio la RF no ves lo fea que es montado en ella. ¡Y va tan bien!
La mejor, la de los últimos años porque tiene horquilla regulable. La atigrada a mi me encanta. Pero todas son robustas y fiables y van más que bien. Mejor que una CBR 900, todas, por ejemplo, incluidas las posteriores de mayor cilindrada, de chasis insulsos.
8º- Yamaha FZS 600 Fazer 2000
Poco
hay que decir más que en nuestra prueba a fondo que podéis encontrar en
esta web. Encima su estampa es clásica y bonita, mejor la versión de
faros cuadrados, y además está mejor terminada.
Comprada hoy día necesitará quizá un amortiguador nuevo (excelente y económico el YSS) y un repaso a fondo de la horquilla, pero es una excelente moto para todo. Incluso para incursiones en circuito. ¡Y esos frenos!.
9º- Honda VFR 750 1.994
Nos han dado multitud de palos y hemos
escuchado y leído multitud de quejas por nuestra prueba de la VFR 750
versión 1.991-1.993. Y no nos retractamos ni una coma: pesada, no anda,
exigida a más de un 80% digamos, faltan estabilidad, suspensiones y
frenos y sobra peso y su manillar es cerrado e incómodo y su
mantenimiento complicado sin motivo, porque las tetras andan más y no
llevan 2 culatas y una accesibilidad de 1000 diablos. Y de bajos y
pegada nada, porque pesa mucho.
Pero la de 1994 es un animal diferente. Con el mismo motor no anda mucho más, pero es ligera, sus suspensiones son mágicas en tacto, absorbentes a baja velocidad y sujetan la moto yendo fuerte incluso en circuito. Con menos peso si se siente el par mucho mejor… hombre, no es una GSXF 750 del 88-90 que tiene más bajos (siempre que se hayan mantenido los colectores de serie), pero empuja.
El balance peso/tamaño/prestaciones/frenos está perfectamente equilibrado y eso la hace una moto perfecta para carretera, y mucho mejor que su antecesora. Curiosamente se vendió menos. En aquella época la gente andaba obsesionada con la CBR 900. Y para ir por carretera, ésta VFR es mejor y no sólo más cómoda, sino más efectiva.
El tacto, los relojes, la terminación… son de lujo. Y la moto es menos masiva estéticamente que la anterior y mucho más bonita. Se ve moderna y sofisticada, incluso casi 30 años después de empezar a rodar
Y es mucho mejor moto que las posteriores 800 con problemas en bajos de inyección o las de VTEC que son muy molestas de conducir con el sistema variable ese. Además, para mi gusto, son angulosas y feas.
Ésta VFR sí. Una de las mejores y por derecho propio.
10º- Yamaha XJ 600 F 1984-1991, Suzuki GSX 750 F
1988-1990
Como
expresé al prinicipio de esta sección de las mejores, es muy dificil
establecer las 10 primeras. Y seguro que repienso la lista y cambio
alguna. El nivel de las motos japonesas es tan alto que habría que
incluír montones de motos en esta clasificación por un motivo u otro.
Para nosotros son muy importantes sus capacidades de uso: una Ducati Panigale será maravillosa en SBK, pero no sirve para nada más, su mantenimiento es de avión y su fragilidad acorde con su preparación y exclusividad. Pongo un ejemplo extremo para que se entienda bien.
Por eso añado estas motos a la clasificación, haciendo trampa además porque son 2, no una.
Ambas fueron muy populares y se vendieron como rosquillas.
Fiables, robustas… la XJ 600 incluso arrasó en circuitos de todo el
mundo a motos más potentes y sofisticadas con un motor de 8 válvulas y
refrigerado por aire, y que sacaba los colores en curvas a motos del
doble de precio. Y montabas pasajero y maletas y te ibas al fin del
mundo
Un poco como la GSXF, que inundó las carreteras en sus primeras versiones con una moto sencilla, de aire, con bajos por sus colectores de diseño Yoshimura, y barata, que plantaba cara a motos más caras como la FZ 750 o la VFR y era más apropiada para muchas más cosas que las 2 anteriores y con menos mantenimiento.
No voy a decir más maravillas de estas motos porque quiero redactar una prueba a fondo de ambas y me adelantaría, pero fueron excelentes y ambas hoy día continúan haciendo de todo.
Una XJ 600 no está al nivel de una GSXF, hará falta repasar suspensiones y siempre le faltará motor lado a lado, pero es barata, cómoda y hace de todo. Eso sí, las están destrozando al usarlas para hacer engendros café-racer, así que empiezan a escasear. Mucho mejor que su sucesora como moto deportiva, la Diversion, y mucho más potente.
La GSXF es un buen caballo para todo pero también escasean porque no han sido cuidadas. Tremendamente baratas para tener una moto que hace de todo
Mención especial Kawasaki KZ 400 1.978
Volvemos a establecer el motivo principal del porqué figura una moto en esta lista: el shock que me causó probarla, o en la época, o las dos cosas, por norma. Y esta KZ400 fue un shock para mi.
La
historia de esta moto es curiosa: estando prohibida la importación de
motos japonesas, me contaron que Angel Nieto intentó traer un lote de
estas Kawasaki de USA y se las tuvieron paradas como 5 años en la
aduana. Recién sacado mi carnet y con ya kilómetros en mi Vespa 200, un
conocido del grupo con el que entrenaba tenía una. El millonario del
grupo. (Además, de verdad)
Me la prestó 1 día entero. Sin casco, ni equipo de ningún tipo, con naúticos sin calcetines y cazadora vaquera, recuerdo llevarla por La Castellana, de noche, a todo trapo, con los ojos llorosos del aire. ¡Mi primera superbike!. Porque comparada con al Vespa era una superbike: los relojes con indicador de carga, testigo de luz trasera, testigo de punto muerto, aceite...hasta cuentavueltas!!!!. Todo me pareció una maravilla y me quedé impresionado con la moto. ¡Qué envidia!, ¡yo quería una!. Era cómoda, amplia, aceleraba de cero como un cohete...(a ver, comparo con una Vespa 200)
Hoy la veo, esas minirueditas, la horquilla, los 2 amortiguadores... me parecería quizá que no anda nada. Poco después me compré la Laverda 500, que era pobre y estaban baratas. Andaba más, pero sonaba a tornillos batiendo en el interior, el arranque a hormigonera, era más incómoda, más dura, sudaba aceite a diferencia de la Kawa...
Así que, como me impactó brutalmente en su día, figura subjetivamente como una de las mejores motos que he probado.
Recuerdo además que el twin era muy suave. Hoy día para dar paseos seguro que funciona muy bien. Y es una retro de verdad, no algo baratucho que nos intentan colar como retro.
Y no sé por qué, todas las KZ400 que veías
en la época en España eran de ese marrón diarrea de perro que sólo en
los 70 se le podía ocurrir a alguien usar como tono de pintura.