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Suzuki GSX 750 F 1.998 - 2.005

La versión anterior fue una superventas: un precio bomba, 750 cc., más de 100 CV teóricos.. se vendieron a manadas y plantaba cara, con ventaja, no sólo a motos como la Honda VFR 750 F, si no, en carretera abierta, por comodidad, motor y capacidades, incluso a su hermana GSXR 750.

Esta versión posterior ya era más nueva, así que mejor... ya veremos.

Como punto positivo es una llanta delantera para un neumático estándard de 17" en vez del raro 110/80/17, aunque detrás se mantiene la misma medida 150/70/17. Las llantas de la primera versión son de 3"x17, con lo cual podremos montar un radial 110/70/17, pero detrás es una 3,5x17, que no admite más medida que el 150, que no sé ni si hay radial.

El modelo que nos atañe monta 3,5"x17 delante y 4,5"x17 detrás. Lleva el 150 igual, y poner el 160/60/17 acorde con la llanta, la hará más torpe y caída de atrás. Para el 170/60/17 debería montar una 5", que le vendría de perlas porque le daría más agilidad al levantarla de atrás, así que poca solución hay, excepto modificar la llanta y montarle una de Bandit de 5", p.ej., que lo bueno de Suzuki es que hace sus motos bastante compatibles, así que debe quedar muy bien la moto de esta manera.

Además la amortiguación original detrás es muy buena con su sistema de bieletas full floater.

Dos faros para mejor iluminación (pero apáñatelas tú mismo para que vayan los dos, porque sólo va un faro de serie).

Cotas de chasis, frenos...igual, ¿para qué más si anda menos?

Todo lo demás es peor: menos motor, con 11 cv menos declarados, se nota y mucho, menos bajos por la desaparición de los colectores Yoshimura, peor horquilla, más peso, y fea de narices, con esa estética bulbosa, que además provoca que el acceso a la moto sea una pesadilla de quitar carenados y tornillos sin parar.

La anterior tampoco es que fuera muy preciosa, pero andaba más, se notaba más ligera, tenía más bajos y era mucho más barata.

Comparemos: GSXF 750 1.988-1.997 106 CV para 209 kg declarados. Ésta, 93 CV para 211 kg. Que es un montón menos.

Interiormente son las mismas geometrías de chasis, así que debe ser la llanta y el escape, que deben ser mucho más pesados, digo yo, y la rueda delantera más ancha que la hace más torpe. Y los montones de tornillos para quitar el carenado, que deben pesar más.

He probado un montón de veces esta moto y en todo tipo de circustancias. Y todo hay que decirlo: en carretera de montaña de no muy buen asfalto y muy, muy revirada, con garrotes de 90 y 120º.

Montando en aquel entonces en mi Fazer 600 del año 2000, y con mi amigo Paco en una Suzuki como la de la prueba, en veinte kilómetros sacamos tanta distancia al resto del grupo (CBR 1000 RR, GSXR600, GSXR1000, R1) que pensamos que alguien se había caído. Así que cada cual en su sitio para empezar.

De serie la moto no anda, muchísimo mejor la versión anterior. Aunque no nos adelantemos. La Yamaha Fazer 600 del 2000 no sólo andaba mucho más en alta, es que tenía muchísimos más bajos. Algo inaudito con 150 cc. menos y con un motor, el SACS, que usualmente es un prodigio de respuesta y par.

Pero con un escape Akrapovic, filtro KN y un kit de carburación Dynojet que liberó la bestia SACS del motor, la GSXF de Paco se desmelenó, sacó su potencia oculta y dejaba clavada a la Fazer ¡hasta con una marcha más!. Debió ganar directamente 20 CV. porque fue una trasformación increíble, que puso más en evidencia su ya mejorable frenada y su suspensión delantera.

El motor es irrompible y aguanta burradas y encima su reglaje de válvulas es facilito, por tornillo y tuerca. La moto es barata de mantener y relativamente cómoda, y además de segunda mano no vale nada de nada. Poco de extrañar con esa estética :-D

Mucho mejor la versión anterior: más barata aún, con llantas que equipan neumáticos de talla ligeramente inferior que le dan la agilidad en curvas de una bici y con unos bajos de locomotora dignos de una GSXR 1100 de las bestias, de las SACS de aire aceite. Tantos bajos que parece que arriba no estira. Pero sí que lo hace, y anda muhcísimo. Más cómoda, más ligera. No es muy bonita, parece un supositorio, pero no es tan horrorosa, y es una motaza, capaz en su día de batir a una VFR, a una FZ (no arriba) o incluso a su hermana deportiva GSXR en carretera abierta por postura y facilidad de conducción.

En la versión anterior, Suzuki se gastó dinero en los colectores añadiendo unas cámaras de compensación diseñadas por Yoshimura que los unía de dos en dos. El resto de la moto tenía una terminación barata. De hecho se vendieron como rosquillas por su ajustado precio frente a las FZ 750 o a las VFR 750. Que dicho sea de paso, se merendaba a la última en prestaciones.

A vigilar al comprar una de estas versiones antiguas que los colectores originales estén presentes porque sin ellos el motor carece de bajos y se fastidia totalmente.

Y su horquilla y frenos, aunque no diferían de la versión probada, estaban más acordes con el peso y agilidad general de la moto porque la sensación era que trabajaban mejor, y la moto trasmitía mucho más el feeling de ser compacta, pequeña y manejable.

Lo complicado puede ser encontrar una en buen estado, por eso de que los acabados no eran ninguna maravilla de nuevos. Pero todo es buscar.

De este modelo nuevo, que Suzuki vendió hasta 2.005, es fácil encontrar una en buen estado porque la calidad de fibras es ya mejor y sus dueños ya no la compraban como una R barata con la que hacer el cabra, si no como una sport turismo pacífica y barata. Pero eso, fea de narices con esa cara de pez. Lo bueno, es que montado en ella no la ves, y la moto en sí al final, por el precio pedido, da muchísimo a cambio.

J.C.

Como a mi compañero Alf se le caen las Rs según va caminando, os diré que para aquellos que seáis más ruteros esta moto da más que suficiente.

Independientemente de su diseño, que puede gustar o no -a mi me gusta- tiene buena estabilidad ajustando bien las suspensiones, buen y potente motor que estira desde bajas vueltas en cualquier marcha, frena bien, el carenado deja la cabeza al antojo del viento pero protege bien el pecho, aunque deja algo descubiertos hombros y rodillas. La postura es cómoda.

Lo malo es que esta moto vibra en el manillar y provoca que se duerman las manos. Y en mi caso, duelen las muñecas al poco de empezar a rodar. Importante huir de largos trayectos por autovía; con esta moto mejor por carreteras secundarias... con esta moto, ¡y con cualquier otra! ;-)