
La moto de Spock: Yamaha GTS 1000 Omega
Nunca pensé que probaría esta moto. Es tan rara
y se vendió tan poco en todo el mundo que su propietario nos comentaba que
su principal problema es que no hay de nada. Y es verdad: sé que si
necesitas un disco delantero, p.ej., lo debes mandar a fabricar a marcas
como ISR que te los hacen a medida.
No entiendo muy bien el mercado clásico. Me
explico. Me resulta curioso el por qué algunos modelos caen en desgracia o
se valoran otros. Veamos:
Hay motos que en su día se vendieron muy bien
más que nada porque no había otra cosa, iban fatal y se rompían porque eran
cascajos, ahora valen un montón, caso de Ducati, Guzzi, Laverda o las BMW
boxer. (Sí, las boxer. Cuando empezaron a salir japos que andaban, las
"irrompibles" empezaron a llegar a los talleres con cigüeñales cascados
intentando seguir a las "chinas"). Otras ahora son auténticas joyas muy
valoradas, caso de las Katana, las Turbo o la CBX 1000 entre las japonesas,
cuando en su día iban mal de chasis y suspensiones (pero arrancaban y
guardaban el aceite en el interior) y se vendieron poco, a excepción de la
Katana.
Hay otros modelos que se vendieron como
rosquillas por su equilibrio, prestaciones, etc. que incomprensiblemente no
valen nada hoy día y las hay a montones funcionando, dando una prueba diaria
de su resistencia y fiabilidad, caso de las primeras CBR 600, las GSX 750 F
o las FJ, p.ej. Claro, también las hay las que se vendieron muy bien e iban
muy mal, y hoy no las quiere nadie, como las ZZR, pero esa es otra historia.
O ésta moto, que va muy bien, no se vendió nada y nadie la quiere hoy y no
valen nada.
Incomprensible.
Esta moto es que la pobre ni ha vivido una
época de esplendor: encajonada en su día entre la Exup 1000 y la FJ 1200,
por no salir de la marca, intentaba captar un público sport-turismo que se
lo robó seguramente la Honda CBR 1000 F. Los quemados compraban una Exup,
más potente e incómoda, y los ruteros una FJ, más cómoda, potente y
sencilla, si querían una Yamaha, y si no, estaba la Honda sobre todo, pero
también entonces la Kawasaki ZZR 1100 que atraía con el argumento de su
potencia y velocidad.
Además sus innovaciones jugaban en su contra:
el motero era muy tradicional, e inventos raros como esa suspensión
delantera o la inyección con su complicación mecánica está claro que
ahuyentaron a la gente. Así que en 2 años desapareció del catálogo de la
marca.
Y nunca he visto una en carretera hasta que
cogí ésta.
La verdad es que no tenía ningún tipo de
prevención negativa sobre la moto. Conocía que el propietario de Flitwick
Motorcycles en Reino Unido, Steve Lindsay, había preparado una y realizado
un buen papel en el TT de la Isla de Mann durante varios años. Teniendo en
cuenta que se les considera unos gurús en Yamaha allí, y habiendo aprendido
bastante de ellos siendo cliente durante años, tenía claro que de chasis al
menos la moto tiene una buena base y en principio no suponía un peligro
cogerla. Vale, el motor de aquella era el YZF 750 preparado, pero la base es
la misma.
Y además, me montaba en ella después de coger
la Honda CBX 1000, así que estaba deseando montarme en otra moto, la verdad.
TOMA DE CONTACTO Y PRIMEROS PASOS
La moto de prueba se la ve sobada. Plásticos
que no encajan bien, tijas marcadas… Su propietario ya nos había avisado que
se la compró de segunda mano y no le había hecho absolutamente nada en
40.000 km., excepto mantenimiento básico: ni reglaje de válvulas, ni revisar
la inyección ni nada de nada. Había al lado en el garaje otra GTS de
desguace lista para trasplantar sus buenas fibras y suspensión delantera a
la de la prueba, con holgura en las rótulas, pero así es como estaba la moto
y así la probamos. Por cierto, debe ser una especie de récord ver dos GTS
Omega el mismo día ;)
No voy a alabar el cuadro, de agujas, completo
y que se ve muy bien, porque tiene un detalle a mi parecer inexcusable en
una moto de sport-turismo: el reloj, al lado derecho, no es visible porque
lo oculta la bomba de freno delantera. De todas formas en nuestra unidad no
funcionaba, así que por este lado esta vez daba igual.
La moto se nota grandota, larga y con el peso
delante, me recordó a la GSX 1100 F. Y al arrancar es torpe y gira muy poco,
cosa que para dar la vuelta en sitios estrechos obliga a mucha maniobra. Al
menos la inyección no peca del mal de muchas de las motos de entonces y de
las de algunas de ahora: no cocea a bajas vueltas y es muy suave. Como una
Exup bien carburada, realmente.
EN MARCHA
El motor realmente se siente como el de una
Exup, porque es lo que es, pero capado arriba, que también es lo que es,
limitado a 100 CV. Pero empuja en cualquier marcha, es suave, acelera, no se
siente falto de potencia y es muy equilibrado en toda la gama de
revoluciones saliendo bien en casi cualquier situación. Un motor Exup
lógicamente empuja más. Incluso un motor FJ 1200, bastante más, pero no se
nota menos potente que un motor CBR 1000 F. Yo diría que hasta más potente
en medios.
El carenado cubre poco, no es una moto
turística. La moto no vibra, incluso cuando sus fibras estaban bastante mal,
es cómoda para ir semi agachado a todo trapo montones de kilómetros y el
pasajero tiene pinta de que irá comodísimo. Además las maletas de quita y
pon de serie están muy bien integradas.
La moto, larga como un trasatlántico, es muy
estable, cosa normal por otro lado con esas geometrías, pero no está
penalizada por toda esa distancia entre ejes, entrando muy bien nada más
insinuar la curva. Sólo en la última parte de la tumbada la cosa se pone más
complicada teniendo que tirar de ella para meterla.
La suspensión trabaja muy bien y es muy suave y
el tren delantero da muchísima confianza porque no se hunde, no dando
sensaciones raras ni aislándote del asfalto como los sistemas Telelever de
las BMW que no dan confianza porque no notas si la rueda agarra o no,
viniendo el tortazo sin avisar de improviso. Un 10 para ambos trenes, y más
con la edad que ya tiene esta moto y siendo equipamiento de serie.
CONDUCCIÓN DEPORTIVA
Sí, conducción deportiva. A los dos días de la
prueba pude ver desde el (incómodo) asiento de mi FZ 750 perfectamente cómo
se comportaba la GTS en esta exigencia por la salida que hicimos por la
sierra de Madrid, pilotada por su propietario que la lleva sin complejos y
anda muy bien con todo tipo de motos.
La moto sale muy fuerte de curvas, pero hay que
decir que las FJ 1200s con las que había salido el día anterior aceleraban
bastante más, lo notaba claramente en que tenía que ir remando más con el
cambio detrás de las bien llevadas FJs de Javier y Maxi. Pero en la entrada
en curva la moto da muchísima confianza al no hundirse, y con buenos frenos
y sin bamboleos de ningún tipo, la GTS iba muy muy deprisa dentro de la
curva. Lógicamente con más peso e inercias, mi FZ ganaba en frenada lo que
perdía al salir de la curva, pero en zonas muy, muy rápidas el piloto de la
GTS siempre irá más tranquilo y confiado que con la FZ 750, y está al nivel
en estabilidad y aplomo de una FJ o de una CBR 1000 F. Y eso que estas dos
son modélicas en esas circunstancias.
CONCLUSIÓN
Pues la moto me gustó mucho, la verdad:
potente, cómoda, estable, con llantas modernas, buenos frenos y excelente
suspensión, además de un motor muy suave, dócil, que empuja y que es muy
relajado de llevar. De hecho, para el tipo de viajes que hago yo, en
solitario y a todo trapo, no dudaría en comprarme una.
Los problemas ya los he mencionado al
principio: no hay de nada. Elementos del motor no habrá problemas, pero del
resto puede ser una aventura reemplazar algo. Y se come las ruedas
delanteras por el sistema de suspensión y el peso de la moto: unos 3.500
kms., nos decía el propietario, Mariano.
En su día salía muy cara, y por mucho menos
dinero una FJ 1200 andaba más y era más sencilla. Y la CBR 1000 F también, y
la imagen también era de moto moderna. Pero estrictamente de serie, es muy
superior dinámicamente a ambas motos. Hoy día, me lo pensaría dos veces
antes de comprarme una CBR 1000 F que una Omega. Y a menos que te metas a
cambiar llantas, frenos y mejorar suspensiones, una FJ 1200 de serie no está
al nivel de una GTS Omega.
¡Gran moto! Realmente sí que da la pinta de ser
la moto del Dr. Spock, tanto estéticamente como por las innovaciones que en
su momento fracasaron con este modelo pero que hoy son corrientes en las
motos.
¡Larga vida y prosperidad!
Dice JC...
...que siempre había escuchado y leído que la
GTS 1000 era una moto rara de conducir por su sistema de suspensión RADD P1,
basado en el diseño de James Parker, pero con algunas modificaciones
llevadas a cabo por Yamaha.
Pues sinceramente, después de haber probado
esta moto por primera vez, me ha gustado, y mucho. El sistema RADD me parece
muy superior en muchos sentidos al sistema telescópico que tenemos aceptado
como norma. Y que lo tengamos aceptado no quiere decir que sea bueno,
simplemente es que nos hemos hecho a manejar una moto con una horquilla
telescópica que se retuerce y deforma para todos lados - dando por hecho que
es una cualidad inherente a una moto - cambiando la geometría cada vez que
cogemos un bache, frenamos o abrimos gas obligándonos a corregir
continuamente al entrar en curva, al salir, en la propia curva, etc. Ya
sabemos todos a lo que me refiero.
Total, que estamos tan acostumbrados a lidiar
con este sistema con tantos defectos que lo vemos como bueno, y cuando
aparece algo que es sustancialmente mejor, lo damos por malo. Una lástima,
porque la GTS 1000 con su sistema RADD, su chasis Omega y motor de EXUP de
inyección es una maravilla y, para mi, deja al resto de motos con su
horquilla telescópica en el baúl de los trastos.
Poco se puede añadir a lo escrito por Alf. Que
gira poco, no importa, se maniobra un poco más. Que es grande, no importa,
es más estético que otra cosa, porque en cuanto te montas y sales, entre el
diseño general de la moto y su motor lleno y con empuje, se te olvida de
inmediato el tamaño. Los 100 cv declarados sí parecen 100 cv, incluso con su
cambio de cinco marchas, es una delicia y anda, y mucho, y hace que otras
motos con seis marchas y también 100 cv no parezcan tener tantos caballos
como declaran.
La pega, sin embargo, es una dirección pesada e
imprecisa a bajas velocidades, que es lo que penaliza esa variación de
diseño por parte de Yamaha en el original de Parker, y precisamente lo que
ensombreció el futuro de la GTS 1000. Pero si uno se ha hecho sin duda a las
numerosas deficiencias de una horquilla convencional, ¿no se va a hacer con
la de este RADD de Yamaha?
Grande la GTS 1000 Omega!