
¡Bienvenido a Team Marmota!
1.984
Salgo de casa todo puesto para recoger a una chica.
Como mi Puch Cóndor es demasiado pringosa e incómoda,
a ella no le apetece que vaya a buscarla en ella
pq se despeina (y eso que
se va sin casco. Vamos, ni tengo.
No es obligatorio y da gusto sentir el aire en moto a la temible velocidad
máxima de unos 40 km/h.)
Me imagino q iremos al (único existente en aquella época) Vips, en la calle Velazquez a tomarnos unas tortitas con nata o un sandwich club después de pasarnos por Racha a ver las últimas camisetas de surf. Que estamos a 400 kms del mar, pero están de moda. Nos encontraremos con el grupillo de amigos y pasaremos la tarde en alguna terraza.
Así que en vez de coger el autobús salgo ½ hora antes de lo debido para ser puntual y me voy paseando, dando un largo rodeo, a un circuito q tengo establecido:
En primer lugar visita a la tienda de Moto Madrid, en la calle Cartagena. En el
escaparate tienen una Honda VF 1000 R en un stand q da vueltas y permite
apreciar la máxima superbike del momento de Honda en todo su esplendor. Detrás
se adivinan un par de VF 500 F, una CBX 750 F y una VF 750 F. Siempre hay
gente babeando fuera un buen rato. Está animada la cosa.
Más arriba, en Lopez de Hoyos, Moto Acción: el “profe” Andrés Pérez Rubio tiene su tienda y taller y junto a algunas extraterrestres Bimota siempre hay alguna Yamaha FJ 1100, XJ 900 o XJ 600 que admirar. Hasta la XS 400 me encanta. Incluso a veces tienes suerte y puedes ver alguna rarísima Ninja GPZ 900 aparcada delante o incluso una Suzuki Katana 1100.
Las motos japonesas empezaban a llegar a España con cuentagotas. Carísimas, con limitaciones de cupo y sólo al alcance de unos pocos entre los q no me incluía…
Mientras, para
nosotros los pobres, estaban las aceitosas Guzzi, las biodegradables Benelli,
las rotas a toda hora Laverda y Ducati o los caracoles con maletas MueBleuwe
boxer (que siguen llevando maletas aparatosas y feas, tradición germánica
parece. Los diseñadores del PzKw VI Tiger II estarían contentos). Y si estabas
aún más "tirado" de dinero tenías las Ossa 250, Montesas 125 e incluso, para los
parias de esta tierra, las MZ.
España, con su prohibición de importar japonesas, era algo así como el paraíso de las grúas en la tierra: como un Valhalla teutónico, allí van a parar sus espíritus cuando mueren, en un constante devenir trasportando cacharros inmundos incapaces de mantener los fluidos en su interior.
Se vestían barbours y vaqueros negros que, además de apestar al aceite que escupía tu italiana o al humarajo 2T que sobraba de llenarte los pulmones, lo tenías que untar en grasa de bicho muerto para que durase un mínimo. Un mundo sin colores para el motero, más que nada porque se ponía hecho un asco con todo, además de tener las uñas siempre negras de trastear en su zepo.
……………………………………………
2.026
Ya no
soy ese adolescente y han pasado cuarenta años. Hay móviles, internet,
aliexpress y todo tipo de información (o censura) al alcance de un click. Todos
tenemos monos completos de colorinches porque los japos enseñaron al mundo cómo
se debe fabricar una moto, y una mini pérdida de una gotita de aceite nos lleva
a leer miles de páginas en la red y a preguntar angustiados en doscientos foros,
donde te dirán desde que engrasaste demasiado la cadena a que tu cigüeñal ha
cascado.
Será porque me estoy volviendo mayor, pero las motos modernas con su estética “manga” no me van y me parecen todas iguales. Y su calidad es como la de los frigoríficos de ahora: muy dudosa. Ya no están hechas para durar.
¿Y para qué tanta electrónica, para pasar más por el taller para que te enchufen la maquinita y cobrar?, y si es necesaria, ¿ya no lo son las bieletas traseras q se inventaron para dar progresividad a una suspensión?, ¿o es q en este mundo de usar y tirar son caras de fabricar y se prefiere la (discutible y siempre subjetiva) estética a la funcionalidad?.
Pero vuelvo a tener 20 años en mi mente y veo muchas de las máquinas que me emocionaban y me siguen gustando, que me hacían soñar y babear cuando las veía, que me llevaban a dar largos paseos para mirarlas en las tiendas.
¿Tiene sentido comprar una de aquellas motos?, ¿cómo van hoy en día?, ¿cuáles son sus puntos débiles, sus fallos, sus virtudes, todo ello madurado con el paso inexorable del tiempo?, ¿son seguras, potentes y rápidas o son un trasto como nos cuenta la publicidad, donde siempre lo último es lo mejor?
Para los que seguíais TeamMarmota antes de la caída de la web: poco a poco repondré los artículos antiguos, mezclando con los nuevos. Es mucho trabajo cambiar el formato y re-maquetar todo, pero espero que sea más seguro (y económico) que el Wordpress, fuente de todo mal y problema.
Así que, por favor, paciencia, que poco a poco meteré contenido

Para los nuevos, espero que os guste. O no, que
los hay fanáticos del furbo, cualquier Dios, político e incluso de alguna mano,
derecha o izquierda.
Esta es una web realizada sin falsas impresiones, que no vivo de la publicidad y lo hago gratis y porque me gusta, sin intentar vender nada y para gente que le gusta leer y, por tanto, pensar (¡¡¡¡ANATEMA!!!!. que no me oigan en la UE). Vamos a probar motos y a sentirlas en estado puro, como son hoy día, no como las recordamos cuando éramos jóvenes. ¿Van bien o son unos cacharros inmundos que sólo nos gustan ahora porque teníamos más hormonas y menos seso?.
Y voy a intentar reírme al escribir y que paséis un buen rato.